miércoles, 2 de octubre de 2013

Una prueba de vida

SALVATORE QUASIMODO 

(Italia, 1901-1968)

Imperceptible el tiempo

En el jardín se vuelve roja
la naranja, imperceptible
el tiempo danza/en su corteza,
la rueda del molino se separa/ de la corriente de agua
pero sigue girando / y arrolla un minuto
al minuto pasado
o futuro. Distinto el tiempo
en el vórtice del fruto;
indeclinable en el cuerpo/ que refleja la muerte,
se desliza retorcido/cierra su presa
en la mente, escribe / una prueba de vida.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char