viernes, 10 de mayo de 2013

Mi corazón está hecho con el patrón de la maquinaria agrícola

Tomada de poesiasalvaxe.blogspot.com
OLGA NOVO
(Vilarmao, Brollón, Galicia, 1975)


QUERIDA mamá: estoy aprendiendo a ladrar.
une saison en enfer. repite conmigo Une-Saison-En-Enfer.
mis treinta generaciones analfabetas Yo estoy aprendiendo a ladrar.
marcar un nunca territorio con la epiglotis
como un can como una perra cualquiera
emperrarme hasta volver en mí en can entonces pronuncio
Walt Walt
Walt Whitman mamá.

estoy aprendiendo a ladrar.
me pongo de culo al sol me agarro a una azada e
intento imitar el canto del cuco del cuco de culo al sol entonces
mi garganta se exprime de dolor
y aúllan como nunca los futuros posibles que nos abomban las venas
como un cazo de leche vertiéndose en el fuego.

los ojos de mi amor llevan dentro
el tintineo de los cencerros unocontraotro unocontraotro
de la novena sinfonía de Gustav Mahler
mamá.

y yo te miro a los ojos a los ojitos estás tan cansada
pero yo no y aquí
es el momento de la furia can
escucho con atención la campana de cris
tal de tus sueños incumplidos
como una escultura delicada de Brancusi
de Cons tan tín Brancusi.

una y otra vez el corazón tan grande
como una seta enorme el otoño eres tú auh auh auh loba
aquí me tienes bailando gritando saltando
una maestra gutural un volcancito gutural
como Virginia Woolf como Virginia Woolf como Virginia Woolf.

te miro las manos podría lamerte las cicatrices de las manos
hasta que dieran luz
y curarte las hernias discales con un solo verso alejandrino
con una sílaba de centeno crudo con un oh-là-là y después después
contar una por una tus canas enraizadas en las edades del mundo
tu lengua plantígrada mamá
podría incluso reestructurarte la osamenta
con el implante de una canción anarquista.

a veces siento el dolor sedimentándose
lámina
por
lámina
como la pizarra: es un esguince emocional clavado en la nuca
y para ladrar así a veces es preciso llorar yodo
sajarme las rodillas con una guadaña hasta ver el sol tan cerca
a tres centímetros del iris
mamá
yo tenía que mamar de tu médula
asombrar al mundo cuando te baja la compasión a las caries
y a los pechos
caídos
de cansancio.

para poder ladrar yo tenía que roer durante años
tu alergia al polen a los vilanos de los chopos
tu anemia circulando en sentido inverso por la sangre
tendría que ir contigo a enterrar a tu hermano de veintisiete años y
apretar la mandíbula para no partirme la lengua
con su tuberculosis mamaíta.

sé muy bien que para poder ladrar
tendría que ir contigo a mi infancia
y verme a punto de morir deshidratada
y rogarle a la virgen en la que no crees
que me devolviese a la vida de tres meses y medio
y soldarme en tu regazo para siempre
como una pieza de hierro de tu vientre.

no pienses que no sé que para poder ladrar
tendría que ir contigo a las últimas horas
de la abuela Carmen agarrada a las cuatro puntas de su pañuelo
y a tu bazo.

yo sé muy bien sé todo
que para aprender este ladrido
al fin hicieron falta
mil mujeres lavando sin cesar en el río de Saá
y mil arando y dos mil cosiendo y cinco mil
recogiendo leños y raíces en mitad del monte y Tú
sobre todo tú plantando pinos en una sierra inmensa
desaprendiendo cuanto eres
agujereando tus dudas.

Querida mamá: estoy aprendiendo a ladrar.

alguien me ve abriéndome la mandíbula hasta hendirla y digo ya
ya ladro ouh como el perro no no
como Camille Claudel como Camille Claudel como Camille Claudel
como Camille mamá en el marmol
como Camille
como Walt Whitman Walter Benjamin voy mamá
voy hacia ti
voy yo voy
alta
alta
auh...
***

Vesubio
En memoria de las trabajadoras de los lupanares de Pompeya.

Si entro en erupción
nadie está a salvo.
Desde pequeña sé
que en el fondo estoy hecha
de lava prófuga.

Mi columna de humo
asciende vértebra tras vértebra
hacia la estratosfera.

Te abrazo.
Te abraso.
***
Cosas que sé

Se está moviendo la industria de mi intuición:

la niña que fui va feliz tres metros delante de mí
tocando mi alma con una vara.

Se está precipitando la lentitud:

sobrevuelo con paciencia
un ave rapaz
hasta que desciendo y

se me está acabando de fabricar
seda artesanal
en el vientre.

Están mis sueños organizando el comité de la noche

Están las criaturas moviendo las poleas del cometa
que pasa sobre nosotros cada mil años.

Está la geometría acomodándose para dormir
en tu último ángulo
todo el mundo sabe ya
que mi corazón está hecho con el patrón de la maquinaria agrícola

Y puedo
arrancarme de mí
tan suavemente
que apenas oirías que me marcho.

Mis cicatrices hablan
como un huracán mudo.

Salgo al peligro como a la lluvia
escuchada por mis órganos.

Todo esto sé
y sin embargo…
***

La teta sobre el sol


Aquello era la maduración de toda mi lava
y la entonación rotunda de mis cantos de niña
la absoluta fuerza con la que tiraba por el carro
recibiendo el aliento de los labios de otra vaca.
bailar en mayo exactamente igual que si reventaras uvas
dejarte alimentar beber como quien vive
la leche última
saliendo de una teta dispuesta sobre el sol.

2 comentarios:

Miriam Tessore dijo...

Todos, todos Irene! no puedo elegir ninguno! qué buena es Olga Novo, hacía mucho que no la leía, muchas gracias. Saludos

Irene Gruss dijo...

Gracias, Miriam. Mi saludo; Irene

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char