jueves, 1 de noviembre de 2012

Todos tenemos razones para movernos

Paul Klee

MARK STRAND
(Prince Edward Island, Canadá, 1934) 

Mantener las cosas juntas

En un campo
soy la ausencia
de campo.
Siempre
es así.
Dondequiera que esté
soy lo que falta.

Cuando camino
parto el aire
y siempre
vuelve el aire
a ocupar los espacios
donde estuvo mi cuerpo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para mantener las cosas juntas.

De Sólo una canción. Ed. Pre-textos
Traducción: Eduardo Chirinos
**
Keeping things whole

In a field
I am the absence
of field.
This is
always the case.
Wherever I am
I am what is missing.
When I walk
I part the air
and always
the air moves in   
to fill the spaces
where my body’s been.
We all have reasons
for moving.
I move
to keep things whole.
***
Para Jessica, mi hija 

Esta noche, salí a caminar
cerca de casa, y tuve miedo no
del camino sinuoso que tomé
en el amor y el ego, sino más
bien de lo oscuro y lo lejano. Anduve
oyendo el viento y percibiendo el frío,
pero a mí me afligían las estrellas
que ardían en el gran arco del cielo.

Jessica, es más sencillo concebir
nuestras vidas andando entre el efímero
resplandor de las hojas, disfrutando
de aquello que tenemos, que pensar
cómo será posible que unos seres
como nosotros, tan pequeños, puedan
atravesar lo oscuro sin buscar
algún rumbo visible o un destino.

Sin embargo, recuerdo que hubo veces
en que debajo de ese mismo cielo
cada hueso del cuerpo se hizo luz
y la herida del cráneo se abrió para
que entrara el cosmos con sus fríos rayos,
y fueron, un instante nada más,
ellos mismos el cosmos; hubo veces
en que llegué a creer que éramos hijos
de las estrellas, que nuestras palabras
estaban hechas de ese mismo polvo
que flamea en el espacio; aquellas veces
sentía en lo incorpóreo del aliento
que el peso de un día entero se apoyaba.

Sin embargo, esta noche es diferente.
Con miedo de las sombras en que andamos
o desaparecemos por completo,
me imagino una luz que no permita
que vaguemos muy lejos; una luna
secreta o un espejo; alguna hoja
de papel, o algo que puedas llevar
por lo oscuro cuando yo ya no esté.

Trad. Ezequiel Zaidenwerg
**
For Jessica, My Daughter

Tonight I walked,
close to the house,
and was afraid,
not of the winding course
that I have made of love and self
but of the dark and faraway.
I walked, hearing the wind
and feeling the cold,
but what I dwelled on
were the stars blazing
in the immense arc of sky.

Jessica, it is so much easier
to think of our lives,
as we move under the brief luster of leaves,
loving what we have,
than to think of how it is
such small beings as we
travel in the dark
with no visible way
or end in sight.

Yet there were times I remember
under the same sky
when te body’s bones became light
and the wound of the skull
opened to receive
the cold rays of the cosmos,
And were, for an instant,
Themselves the cosmos,
There were times when I could believe
We were the children of stars
And our words were made of the same
Dust that flames in space,
Times when I could feel in the lightness of breath
The weight of a whole day
Come to rest.

But tonight
It is different.
Afraid of the dark
In which we drift or vanish altogether,
I imagine a light
That would not let us stray too far apart,
A secret moon or mirror,
A sheet of paper,
Something you could carry
In the dark
When I am away.

3 comentarios:

Julieta Tonello dijo...

Dejar las cosas juntas, qué belleza, gracias por compartirla...

Hugo Luna dijo...

si, belleza. belleza.

Irene Gruss dijo...

Gracias, gente; ¿han visto?, Irene

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char