martes, 24 de abril de 2012

El yo del espejo es casi un ave fénix

TRES POETAS COREANOS


YI YUK-SA
Yi Won-rok
(Dosan, Andong, Corea, 1904-1944)

Cinco elementos de las estaciones

Decidido estoy a no dejar testamento este otoño.
Sólo es en mí una simple continuidad de actos
El acto no es el habla, y mi pensar en poesía no es más que un acto.
***

No me queda más remedio que cerrar los ojos.
El invierno parece un arco iris de acero.
***

Abre su pecho el mar azul bajo el cielo, atravesando se acerca el velero blanco
El huésped que añoro prometió llegar, envuelto su cuerpo cansado en traje azul
Niño, en nuestra mesa ten lista bandeja de plata con pañuelo blanco de ramio
***
YI SANG 
(Seúl, Corea, 1910-1937)

POEMA 10

Observo una mariposa agonizante en el desgarrado papel de la pared. Se trata de una ventana secreta por la que se accede al mundo del más allá. Un día observo una mariposa agonizante en la barba que aparece en el espejo. La mariposa alicaída bebe del rocío que humedece mi boca. Si cubro bien la ventana secreta y muero la mariposa saldría volando. Deseo que las palabras no escapen al exterior.
 ***

Mi sueño, del que estoy ausente;
mi espejo, del que está ausente el otro yo.
Alguien persigue mi soledad.
Decidí aconsejar el suicidio al yo del espejo,
y le indiqué una ventana irreal.
Esa ventana no está destinada únicamente al suicidio.
No obstante, él me alerta de que si yo no me suicido,
él no podrá hacer otro tanto.
El yo del espejo es casi un ave fénix.
***

Estoy sin espejo dentro de la sala.
El yo del espejo no está aquí.
En este momento tiemblo ante el yo del espejo.
¿Por dónde andará el yo del espejo,
y qué estará tramando contra mí?
***

Después de sellar mi corazón con un blindaje de acero,
disparo contra el lado izquierdo del espejo.
La bala perfora su pecho izquierdo,
pero su corazón está en el derecho.
**
KIM SO WOL 
(Corea, l903-34) 

Iré a cortar un montón de azaleas
en el monte Yak San de Yongbyon
para ponerlas en tu camino.
Pisa nuevamente esas flores
al irte, paso a paso.
**
Imagen: pintura de Owon. Tomada de wikipedia.com
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char